Bonnie “Prince” Billie – “Lie Down In The Light” ( Domino, 2008 )

Aunque Will Oldham nos tiene ya más que acostumbrados a su stajanovista sistema de producción artística, cada uno de los trabajos que publica bajo su pseudónimo más famoso se convierte inmediatamente en objeto de curiosidad y hasta de sorpresa. Por eso, estoy seguro de que la continuación de su aplaudido “The Letting Go” (2006) –si obviamos el estupendo directo “Wilding in the West” ( Spunk, 2008 ) y el notable “Ask Forgiveness EP” (Domino, 2007), que a su vez dio pie a la estupenda recopilación de “demos” “Wai Notes” (Drag City, 2007), junto a Dawn McCarthy; por no hablar del directo su – causará bastante revuelo entre la parroquia habitual de “ardillas” y folkies.

Vale, puede que este disco no alcance (ni maldita falta que le hace) el nivel de sus mejores obras –o al menos mis favoritas, que siguen siendo “I see a Darkness” (1999) y “Master and Everyone” (2003)– pero aún así el resultado vuelve a ser, como mínimo, para quitarse el sombrero. Si no me creéis, dadle un repaso a canciones tan intensas y emocionantes como “So Everyone” (donde los coros de Ashley Webber brillan quilates) o “Where’s The Puzzle?”; a delicadas y casi minimalistas piezas de orfebrería neo-country como (Keep Eye On) Other’s Gain”, “Missing One”, o al desgarro elegante y contenido de “You Want That Picture”, que tan bien podría haber lucido en su colaboración con Scout Niblett del año pasado.

Por su parte, el folk evocador y casi melifluo de “Willow Trees Bend”, confirma a Oldham como un digno sucesor de la tradición de Crosby, Stills & Nash, al tiempo que te deja indefenso ante la desnudez de “Arrows”, para luego mecerte al ritmo de la melancólica -pero esperanzadora- relectura del “I’ll be Glad” de Shannon Stephens, una antigua colaboradora de Sufjan Stephens. Todo ello convenientemente barnizado a pequeñas pinceladas (en forma de ocasionales arreglos de “steel guitar”, vientos, cuerdas y piano eléctrico) y pulido por la sobria y excelente producción de Mark Nevers, cómplice habitual de Lambchop o Calexico y responsable también de lo último de Silver Jews. Y es que el sentimiento y la emoción siguen estando ahí, sólo que a Oldham parece gustarle cada vez más dejarlo a la vista; como a Bill Callahan, otro grande.

[POSTDATA: El próximo día 10 de Julio, Bonnie "Prince" Billie ofrecerá un concierto en la sala Joy Eslava, con motivo de la presentación del álbum. Le teloneará El Hijo, y me apuesto a que más de uno irá a por "la piel del oso", para salir después con la suya de gallina, ¿verdad, Jesús?]

2 Responses to ““Kentucky Folk Music””

  1. zazu Says:

    La que para mí deja traslucir más la herencia CSNY es Where’s the puzzle?,acojonante, buenísima…
    Y para mí éste sí es el mejor disco de su carrera, al menos como Bonnie ‘Prince’ Billy, ¿Por qué? Pues por la intencionalidad y la extrema y sutil inteligencia que aplica a sus canciones. Los otros que nombras, pueden ser muy emocionales pero mucho menos inteligentes, este tiene una sutileza riquísima, en texto y música, todo está muy bien engarzado, es perfecto…
    llevo semanas deleitándome con él! :)

  2. kingoftheapes Says:

    Pues no me queda más remedio que darte la razón, Zazu. El disco va ganando cada vez más con las escuchas y, ahora mismo, en reposado… casi me atrevería a decir que también es (objetivamente) ¿el mejor?.

    Eso sí, los otros dos son y serán (a lo mejor por cuestiones meramente sentimentales, lo reconzoco) mis favoritos. Ganadores ambos, pero sólo por media cabeza.


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