“¡Mira, mamá: soy raro!”

Noviembre 20, 2008

Conocí a Paco Alcázar en A Coruña durante las Navidades de 2005, cuando todavía ejercía de apoderado de unos bisoños Triángulo de Amor Bizarro. Gracias al bueno del Sr. Anido, conseguimos el contacto de una banda madrileña llamada Humbert Humbert que acababa de autoeditar un cedé que regalaban con un ejemplar de su propio fanzine, “Recto”. Aprovechando el lapso vacacional, nos propusieron organizar un par de bolos conjuntos en Galicia. Ni que decir tiene que nos prestamos gustosos, teniendo en cuenta lo mucho que admirábamos a Paco y Miguel (B. Núñez) en su faceta tebeística.

Para mi sorpresa, ambos resultaron ser encantadores, abstemios y “normales”, en contra de la idea preconcebida que me había hecho de ellos en base a su retorcida obra impresa. Pero mientras que Miguel resultaba un conversador extrovertido y jovial, Paco aparentaba una timidez crónica, inquietante y silenciosa. Enseguida me percaté de que su actitud obedecía a la famosa afonía que castigaba su maltratada laringe después de cada concierto. Lo que nunca conseguiré discernir es de dónde saca nuestro Paco la fuerza necesaria para exorcitar sus demonios sobre el papel de manera tan absolutamente genial y divertida.

Para muestra este botón, “El manual de mi mente” (Reservoir Books / Mondadori, 2008), que recoge algunos de los momentos más turbios, apocalípticos y alucinantes de su trayectoria comiquera y nos ofrece algún que otro inédito escalofriantemente divertido. Y aunque a la hora de intentar acotar su peculiar universo gráfico y conceptual, resulte inevitable mencionar a Daniel Clowes y Charles Burns (eso sí eres de los que pasa por alto la influencia de Blanquet en la evolución de su trazo) resulta más que evidente que semejantes referentes no le restan personalidad al conjunto. Es más, contribuyen a consolidar la leyenda de Paco como una de las “raras avis” más absolutamente imprescindibles del panorama actual en nuestro país, junto al propio Miguel B. Núñez y Miguel Brieva o los foráneos Olaf Ladousse y Darío Adanti.

Personalmente hecho de menos algo más de material antiguo, como aquellas enfermizas tiras de “¡Escarba, escarba!” que en su momento publicó en “Zineshock”, el fanzine de Jaume Balagueró. Y aunque agradezco la generosa recuperación de “Todo está perdido” (cuya perversa lucidez primigenia sigue vigente hoy en día) me pregunto porqué se obvia la desternillante y oscurísima gamberrada de “Porque te gusta”, una de mis obras favoritas del corpus alcazariano. Supongo que las ausencias se deben a lo de siempre (disponibilidad de derechos de publicación, razones de extensión, etc…) y, desde luego, no restan brillo a una colección de puro lujo y edición intachable. 

Ha llovido lo suyo desde nuestro primer encuentro: con Humbert Humbert actualmente separados (tras un par de álbumes y un oportunista recopilatorio en Subterfuge) y los TAB a las puertas de su segundo larga duración para Mushroom Pillow, la publicación de “Manual de mi mente” puede interpretarse desde la perspectiva actual como un punto y aparte en la trayectoria artística de Paco. Lo mismo me equivoco, pero me da la impresión de que lo que vendrá a continuación puede ser todavía más depurado y oscuro. Por lo menos, mientras sigan guiando su mano las extrañas voces que parecen salir del interior de su cabeza…

One Response to ““¡Mira, mamá: soy raro!””

  1. kingoftheapes Says:

    Miguel B. Núñez me comenta que el tercer disco de Humbert Humbert en Subterfuge no es una recopilación, si no una reedición del primero -”Short Panic”- dentro de la línea “Subterfuge Classics”, incluyendo un CD extra que contiene lo que hubiera su segundo “auto-editado” despues del “Roman Fire” que acompañaba el fanzine “Recto”.

    Puntualiza además que este último disco estaba ya apalabrado antes de anunciar la separación del dúo, por lo que su publicación sería más oportuna que “oportunista”. ¡Si es que a veces el diablo no es tan malo como lo pintan, mecachis!


Leave a Reply